Igreja

Quem conta um conto...
Orlando Fedeli


Comentários da entrevista do Prof. Orlando Fedeli
sobre o filme "A Paixão", de Mel Gibson, publicada no site da AOL

Recebi, esta semana ainda, um inteligente jornalista da AOL, para dar-lhe uma entrevista sobre o filme A Paixão, de Mel Gibson, que tanta celeuma está provocando.

Quando dei a entrevista ao simpático Rodrigo Brancatelli, eu ainda não havia assistido ao filme. Agora que o assisti, a convite de amigos, tenho algo mais a dizer sobre ele.

Na entrevista tal como foi publicada, o jovem e arguto jornalista teve que resumir o que declarei, selecionando algumas frase e omitindo outras, certamente por falta de espaço.

Além disso, é muito natural que alguns detalhes escapem da atenção, e outros, por demais salientados, distorçam, sem querer, o que foi dito.

Se quem conta um conto, acrescenta um ponto, imagine-se quem publica uma entrevista sobre tema tão candente.

E o ponto acrescentado é que o jovem e simpático jornalista me apresenta como teólogo que não sou, e nunca fui.

Outro ponto em que ele se enganou, é que a Montfort não é uma dissidência da TFP.

Uma dissidência é uma facção que se separa de um todo maior por dissentir de algo defendido por esse todo. A Montfort não é, de modo nenhum, uma facção que se separou da TFP.

Eu saí da TFP por ter descoberto que nela havia uma sociedade secreta – A Sempre Viva – cujas doutrinas repudiei por inteiro, e não só em parte. A Montfort não tem nada das doutrinas que eram ensinadas no núcleo da TFP, que era um núcleo secreto, a que nunca pertenci, graças a Deus.

Além disso, a Montfort tem muito poucos elementos que foram da TFP: menos de 2% de seus membros, e constituiu-se anos após meu total rompimento com a TFP.

Também não ficou claro que declarei que os Evangelhos expressam a mesma verdade, e que são documentos históricos. As pequenas diferenças de pormenor que apresentam, derivam da finalidade diversa visada por cada evangelista. Mas todos dizem a mesma coisa. Quando não há nenhuma divergência em pormenores numa entrevista ou num relato histórico significa que as diversas respostas foram combinadas. As pequenas diferenças de pormenor demonstram a veracidade histórica dos quatro Evangelhos.

Gostaria ainda de salientar que não ficou muito clara, na entrevista, a distinção entre anti-farisaísmo e anti-semitismo. O anti-semitismo é pecado de racismo. O anti-farisaísmo é defensor da Fé, já que foram os fariseus, por seu conceito errado de Messias, que rejeitaram e condenaram Cristo em seu tribunal, por repudiarem o Messias, Deus e homem, só levando Cristo a Pilatos, porque não tinham autoridade para realizar a crucificação.

Os quatro Evangelhos deixam clara a responsabilidade desses judeus.

Cristo disse, no Tribunal, a Pilatos: "Quem me entregou a ti, cometeu pecado maior” (Jo. XIX, 11). Logo, os membros do Sinédrio judaico tiveram a culpa maior do que a de Pilatos, culpa maior que a dos romanos, e eles agiram em nome do povo judaico. Como acaba de salientar o porta voz do Vaticano, negar a responsabilidade dos judeus na morte de Cristo seria negar o valor histórico dos Evangelhos.

Não há "mais ou menos" nessa questão do reconhecimento da culpa dos judeus, atestada pelos quatro Evangelhos.

Devo ainda ressaltar que jamais afirmei que a fé é uma questão de cérebro. A Fé é uma virtude intelectual e não um sentimento do coração. Como disse isso, apontando para a cabeça e para o peito, fui interpretado de modo material, sem culpa alguma do simpático entrevistador. Por razão doutrinária é que faço esta precisão.

Há outros pormenores, ainda, que seria preciso dizer de modo mais preciso. Para isto aproveito uma carta que escrevi para um sacerdote amigo, tratando do filme de Mel Gibson, para deixar mais claro e preciso o que eu realmente penso sobre esse assunto.

São Paulo, 13 de Março de 2.004.
Orlando Fedeli.


Carta endereçada a um sacerdote sobre o filme "A Paixão"

Muy estimado Padre N.,
Ave Maria purísima!

He sido convidado, ayer, para asistir la película de Mel Gibson sobre La Pasión.

Como era de atender, la película no logra, de ninguna manera, a retratar la figura de Cristo y de la Virgen. Es imposible representar el Dios hecho hombre y la Virgen Santísima.

Lo que me pareció ser el mayor defecto en la película es que no permite entender el porque del odio de los fariseos contra Cristo. Quien no tenga instrucción religiosa suficiente -- y esa ignorancia  incluye hoy día hasta teólogos diplomados -- sale del espectáculo sin saber la causa de la condenación de Jesús Cristo. Y no estoy me refiriendo al porque de la Redención, que solamente, evidentemente, pocos teólogos entienden, de tal manera están involucrados en las teorías absurdas de la teología de la Liberación o del Modernismo. Me refiero a la causa más cercana: el porque del odio de los fariseos contra Cristo.

Y no entendiendo eso, la película, con toda su carga emocional, se queda prácticamente inútil

Como muchos lo dicieron, Mel Gibson hace un espectáculo de la tortura. Y hoy día el público es ávido de todo espectáculo sensacionalista que explote el dolor, el terror, la muerte, en condiciones trágicas.

En eso, Mel Gibson ha sido muy fiel al estilo romántico de las Visiones de Anna Katharina Emmerick, en las cuales se ha inspirado.

Lo que se visa es solamente causar emoción  y no más.

Dudo que esa película logre producir cualquiera conversión séria. Ella tiene tanto poder apologético cuánto las ceremonias carismáticas que hacen llorar, pero no cambiar realmente de vida. O, a lo máximo, producen una adhesión sentimental y sin principios a la religión.

La película deja claro la culpa y el odio \'gratuito\' de Caifás y Anás contra Cristo, pero  pone toda la crueldad material en los hombros de los romanos.

Varios rabinos han salido a público descargando toda la culpa de la muerte de Cristo sobre los Romanos y saduceos.

Es muy fácil, sin duda, culpar ausentes. Si hubiera aún Romanos y con legiones modernizadas, pocos se atreverían a culpar Cesar o Pilatos... Y si hay aún saduceos son tan pocos que es fácil acusarlos a solas.

Lo que prueba el triunfo del farisaísmo entre los rabinos actuales.

Rabinos hubo, a servicio de la B´nai Brith, o de la Liga Anti Difamatoria para la Defensa de los Judíos, que clamaran contra la película por anti semitismo.

Y los judíos y la prensa se quejan que la película es antisemita. Lo que es una torsión absoluta del problema.

Semitas son, hoy, los judíos y los árabes. En ese sentido, Ariel Sharon podría ser acusado de ser antisemita, por su guerra a los semitas palestinos

Eso, evidentemente, es una deturpación del problema. Ser contra los fariseos del punto de vista religioso no significa, de ninguna manera, ser contra los judíos encuanto raza. Cristo, La Virgen Maria, los Apóstolos eran judíos. Pero, no eran fariseos.

Después de los crímenes nazistas en Auschwitz, en Treblinka, etc, no se puede ni siquiera decir que un hombre tiene una nariz judía, que eso es luego  considerado como antisemitismo. Los judíos se quedaran intocables y podrían hacer lo que fuera que no se podría acusarlos sin ser tachados de nazistas.

Muchos Obispos, incluso de la CNBB, han protestado contra la acusación de anti semitismo atribuida a la película de Mel Gibson. Hasta el porta voz del Vaticano, Navarro Valls, declaró que negar la culpa de los judíos en la muerte de Cristo exigiría negar el valor de los Evangelios como documentos históricos.

Evidentemente, una película romántica que, deja a parte los motivos religiosos más profundos, y que explota casi tan solo la sensación y el horror, puede, sin duda, atizar reacciones pasionales, y esto es condenable, pues el racismo siempre es pecado.  En toda raza hay buenos y malos, santos y  pecadores. La Virgen era judía, y era— sin igual -- Santísima entre todas las mujeres. Y hasta Camões reconoció que "hasta entre los portugueses, traidores hubo, algunas veces".

No se puede olvidar que el padre de Mel Gibson es tradicionalista sede vacantista, y que el contesta el número de las victimas judías en los campos de concentración.

Pero el número de las muertes hechas por los nazis es, hasta cierto punto, una cuestión secundaria: si hubieran sido muertos un millón de judíos, o cien mil judíos por Hitler, el crimen seria cualitativamente lo mismo.

La película, del punto de vista religioso, no me pareció ser de alto nivel. Claro que los críticos actuales halaban la fotografía, el desempeño de ciertos personajes etc. Pero, esa admiración artística resulta más de la decadencia de las artes, hoy día. Por lo menos me parece.

Y cuánto a la fidelidad a la historia de la Pasión, tal cual es narrada por los Evangelios, ni hablar.

La narrativa de los Evangelios es antes austera. No se despliega en adjetivos superfluos, y no procura causar emoción. Si esta sobreviene, es solamente por la comprensión de lo terrible de la crucifixión de Cristo, Dios y hombre. La película hace lo opuesto: procura de todas las maneras destacar lo que impresiona la sensibilidad. Y, para esto, no retrocede hasta la invención y la deturpación.

Le doy algunos ejemplos.

En varias situaciones hace aparecer una figura diabólica de aspecto andrógeno, o femenino, lo que nunca se dio en los Evangelios.

También, para no chocar el público pacifista, Mel Gibson hace Cristo ordenar a Pedro que eche fuera su espada, cuándo Cristo mandó que Pedro la guardase para punir a los que hiriesen con el hierro. Parece, pues, que Cristo condena el uso de la espada, lo que es contra la verdad, y contra el texto de los Evangelios.

Hay innúmeros detalles sacados directamente de Anna Katharina Emmerick, lo que hará con que muchos, especialmente los más instruidos, quieran conocer las Visiones en las cuáles se inspiró la película. Y esto será una propagada para las ideas gnósticas y cabalistas (farisaicas) de Anna Katharina Emmerick.

Aquí en Brasil hay algunos que se rasgan las vestes a causa de la película, como Caifás se rasgó la túnica cuándo oyó Cristo decir que era Dios. El Rabino Henri Sobel, lo mismo que siempre ha sido muy amigo del cardenal Arns, declaró la película \'repugnante\', y que es “una mentira” que los judíos fueron los responsables por la muerte de Jesús Cristo.

Si se dijera que la actitud de Caifás ha sido repugnante ese rabino inmediatamente clamaría por Caifás como victima del anti semitismo. Y va a ver que, según Sobel, Cristo se murió de frío…

Curioso que el rabino Sobel, defensor, como el Cardenal Arns, de los famosos Derechos Humanos de bandidos y terroristas, no clame contra la violación, por lo menos, de los "derechos humanos" de Cristo.

Dejemos de parte ese Rabino progresista.

He recibido también los textos de algunos Rabinos, un poco más importantes que Sobel, que, por su progresismo, no tiene mucho prestigio ni mismo entre los judíos de San Pablo, comentando el filme de Mel Gibson.

Algunas cosas que ellos dicen son muy interesantes de notar.

El primero se llama Rabi Ariel Bar Tzadik.

Para el, la película de Mel Gibson ha sido “linda”, pero “ficcional”. Seria como un cuento de hadas, o una leyenda. Por lo tanto, ese rabino niega el carácter histórico de los Evangelios. Lo que es falso.

Para el, la película atiza el odio contra Israel y, por eso seria anti semita.

Más aún. Rabi Tzadik afirma que la película se incluye en la campaña contra el Estado de Israel, lo que es poco realista y muy exagerado de decir. Para el, fueron los romanos y saduceos los responsables por a muerte de Cristo.

Curiosamente, ese rabino pone en destaque que la película es contra al ecumenismo actual, lo que, por supuesto, es verdad, ya que Mel Gibson es simpático o adepto de las posiciones tradicionalistas y contrario al ecumenismo del Vaticano II. En lo que lo apoyo

Y Rabi Ariel Bar Tzadik defiende entonces posiciones doctrinales curiosamente Modernistas.

Por ejemplo, el dice que “La Fe es cuestión de corazón”, tesis que lo coloca en el mismo núcleo del Modernismo.

Y como los Modernistas del Vaticano II, Rabi Tzadik sostiene que ”los judíos tienen más cosas en común con los cristianos do que diferencias”. Hasta parece que Rabi Tzadik aprendió Teología con los peritos del Vaticano II.

Muy contradictoriamente Rabi Tzadik no aplica esos principios a los musulmanes, pues dice que “los radicales mahometanos hay que erradicarlos” sin considerar cuánto ellos tienen en común con el judaísmo, incluso la raza semita. Por lo tanto, Rabi Ariel Bar Tzadik acaba defendiendo el anti semitismo, por lo menos en cuánto aplicable a los radicales musulmanes. Y conozco libros de autores judíos desgraciadamente aún más radicales contra la raza árabe,

Un segundo Rabi que hizo declaraciones muy radicales ha sido Rabi Abraham Foxman.

Para el, la película de Mel Gibson es una “caja de Pandora” de odio anti semita, pues que el objetivo de Mel Gibson seria despertar el odio contra la raza judía, pues atribuye la culpa de la muerte de Cristo a los judíos y no a los Romanos. Ahora bien, la película presenta mucho más la crueldad de los romanos que la malicia odiosa de los fariseos. Y el Mismo Cristo declaró a Pilatos: “Los que me entregaron a ti han cometido un pecado mayor”. Y los que entregaron Cristo a PIlatos fueron los Príncipes de la Sinagoga. Luego, la culpa mayor por la muerte de Cristo ha sido de los judíos.

Negar eso, seria negar los Evangelios.

Para Rabi Foxman—nombre que no indica ingenuidad—Pilatos era cruel y no débil. Afirma aún que fué Pilatos quién nombró Caifás Sumo Sacerdote.

La información es preciosa.

Pero nombrar no es escoger.

Y como Pilatos seleccionó Caifás? O han sido los fariseos que llevaron Pilatos a escoger Caifás?

La resolución de ese problema histórico sería muy interesante para aclarar los hechos.

Rabino Foxman niega el valor histórico de los Evangelios, y, como los herejes Modernistas, afirma que el texto de los cuatro Evangelios ha sido elaborado muy tardíamente, lo que es falso, y que históricamente está probado ser falso.

Rabi Foxman, muy raposamente, afirma que hay contradicciones entre las cuatro narraciones de los Evangelios. El dice eso sin considerar que los cuatro evangelistas tenían finalidades distintas en su narración, y que cada uno pone en relieve detalles que importaban más para la finalidad particular que tenían. Así, San Mateo, que escribió para los judíos, destaca el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento por Cristo, cosa que San Marcos no cuida porque escribía para los romanos, que desconocían esas profecías.

Si las cuatro narraciones fueron concordes en todo pormenor, bastaría una sola descripción. Y si testigos dicen absolutamente las mismas palabras y los mismos detalles, eso es prueba de que combinaron lo que iban a decir y, por lo tanto, que su testigo es falso.

Rabi Foxman se aprisa a defender su posición con lo que declaró el Vaticano II, que afirmó que no se puede responsabilizar todos los judíos por la muerte de Cristo.

Claro. La Virgen y los Apóstoles eran judíos y no fueron responsables por la muerte de Cristo. A ese sofisma ya contestó la Sagrada Escritura por la boca de San Esteban que dijo en la hora de su muerte:

“A cual de los profetas no persiguieran vuestros padres? Mataran hasta a los que predecían la venida del Justo, del cual, ahora fuisteis traidores y homicidas; vosotros que recibisteis la Ley por ministerio de los ángeles y no la guardasteis” ( Hechos de Los Apóstoles, VII, 52-53)

Es evidente que los judíos que estaban para matar a San Esteban no fueron ellos, personalmente, quien habían recibido la Ley en el Monte Sinai. Quien recibió concretamente la Ley han sido otros judíos. Pero, ellos, en cuánto miembros del pueblo judío, habían recibido la Ley. Y así también, ellos, encuanto participantes del pueblo que, por medio de sus jefes condenaran a Jesús Cristo, ellos también participaban de esa culpa. Lo que no justifica de ninguna manera un odio racial que siempre es pecado.

Por fin, muy reverendo Padre N., ese Rabi Foxman procura decir que un crimen como la muerte de Cristo no puede rescatar el pecado de Adán, porque un pecado no rescata otro.

Y eso es sofisma típicamente fariseo. La redención no fue obtenida por el pecado de los fariseos, sino por la aceptación de la muerte por parte de Cristo. Fueron los méritos de Cristo que rescataron el pecado, y nunca el pecado de sus asesinos.

Por el momento, es lo que quería comentarle sobre esa película que causa tanto bullicio y que, me perece no causará muchas conversiones serias. Lamentablemente.

No es la emoción lo que convierte, sino la Verdad.

Por eso Cristo ordenó, no que se hiciera conmoción, sino que se fuese a enseñar su doctrina.

Le pido, Padre, que si usted considera que hay algo que deba yo corregir en este comentario, que me lo diga, porque quiero pensar y decir solo la verdad, y no defender una opinión mía, que es la de un hombre débil y pecador

In Corde Jesu semper, Orlando Fedeli


Entrevista publicada no site da AOL

AOL - 17:05 - 12/03/2004
“Os judeus condenaram Cristo, então eles são comprovadamente os culpados pela sua morte\'

A afirmação do teólogo da USP, Orlando Fedeli, põe mais lenha na fogueira de uma discussão milenar que se reacendeu com uma produção de Hollywood, o filme “A Paixão de Cristo” do diretor Mel Gibson

Por Rodrigo Brancatelli, da Redação AOL

Bastou o ator e diretor Mel Gibson anunciar que faria um filme sobre o mais popular enredo da história ocidental, a crucificação de Jesus Cristo, para que a milenar discussão sobre a responsabilidade pela morte de Cristo ganhasse novo fôlego. Bispos, padres, e rabinos agora se alfinetam publicamente para tentar resolver essa que é uma maiores polêmicas da humanidade.

Para o teólogo e historiador Orlando Fedeli, 71 anos, doutor em Ciências Sociais pela Universidade de São Paulo (USP) e presidente da Associação Cultural Católica Montfort (uma dissidência da Tradição, Família e Propriedade), não há dúvidas de quem são os verdadeiros culpados. “É óbvio que os judeus mataram Cristo”, diz, em entrevista à AOL. “E eu não estou sendo preconceituoso ou anti-semita. Quando se diz que os judeus assassinaram Jesus, isso é apenas uma constatação histórica - não um ato de racismo.”

A declaração vem se somar à uma infinidade de críticas e ataques que a produção de Hollywood alimentou. Por sinal, raras vezes um filme provocou tanta controvérsia antes de entrar em cartaz. A polêmica em torno de “A Paixão de Cristo”, ensangüentada versão das 12 últimas horas da vida de Jesus, é alimentada em grande parte pela fé de seu produtor e diretor - o australiano Mel Gibson. Católico tradicionalista, ele integra a corrente ortodoxa que rejeita mudanças litúrgicas do Concílio Vaticano II, realizado em 1962, como a celebração da missa nas línguas nacionais e a exclusão da oração em que os católicos pediam a Deus \'pela conversão dos pérfidos judeus\'.

O foco da história, adaptada pelo próprio Gibson, é o papel dos líderes do templo judeu de Jerusalém no julgamento e condenação de Jesus. O sumo sacerdote Caifás aparece como o principal instigador da morte de Cristo, enquanto o governador romano da Judéia, Pôncio Pilatos, é apresentado como um sujeito simpático que rende-se ao clamor da turba que pede a crucificação de Jesus. O diretor afirma que seu épico é uma \'versão exata\' dos fatos tais como eles foram retratados nos quatro evangelhos do Novo Testamento e pelas visões e testemunhos místicos de Maria Agreda, freira que viveu no século XVII na Espanha, e Anne Catherine Emmerich, religiosa francesa do século XVIII.

A mensagem da “Paixão de Cristo” encontrou terreno fértil na América de George W. Bush. Dezenas de congregações cristãs conservadoras, não apenas católicas, se mobilizaram para vender bilhetes com antecedência. A controvérsia acabou se tornando a melhor estratégia de marketing de “A Paixão de Cristo”, que obteve US$ 125,2 milhões nos seus primeiros cinco dias de exibição - cifra notável para um filme que custou US$ 25 milhões, não tem atores consagrados e é falado em latim e aramaico, com poucas legendas. “É claro que o filme vai arrecadar milhões, pois ele é claramente romântico e explora sentimentos”, argumenta Orlando Fedeli. “É como as missas do Padre Marcelo Rossi, produzem emoção e choro.”

Na entrevista que segue, o historiador critica abertamente o projeto de Mel Gibson e afirma que as paixões despertadas pelo filme podem ser perigosas. Mas, mesmo assim, ele não deixa de colocar mais lenha na discussão. “Do mesmo que jeito que o filme vai fomentar o amor, o respeito, a compaixão, também vai produzir raiva, ignorância. Um cretino pode muito bem fazer uma loucura depois de assistir ao filme”, afirma.

AOL - Por que a morte de Cristo ainda provoca tantas discussões como a que o filme de Mel Gibson levanta no mundo inteiro?

Orlando Fedeli - A polêmica existe há dois mil anos, e sempre existirá. Os judeus tentam jogar a culpa da morte de Jesus Cristo nos romanos, enquanto nós católicos apenas demonstramos por A + B quem foram os verdadeiros vilões da história. Até que todos os homens na Terra se convertam ao catolicismo, sempre haverá discussões.

AOL - Mas então existe um culpado direto pela morte de Cristo?

Mas é claro, os culpados são os judeus. É o que afirmam os apóstolos. Santo Estevão diz: “Vós que recebeste a lei do Sinai, vós mataste o justo.”  Os judeus condenaram Cristo, então eles são comprovadamente os culpados pela sua morte. Os judeus mataram Cristo porque ele afirmou ser Deus.

AOL - Quais são as evidências históricas?

São os quatro evangelhos, os livros da Sagrada Escritura. A culpa dos judeus é provada historicamente, ele não morreu de frio ou de fome.

AOL - Mas os quatro evangelhos não batem um com o outro...

É verdade. Cada um tem a sua versão da história. O Evangelho de São Matheus foi escrito por um judeu e procura mostrar que Cristo é homem. Já São João procura mostrar que Cristo é Deus. São Marcos, por sua vez, escreveu para os romanos e mostra os milagres de Jesus. São Lucas tenta mostrar Cristo como um grande sacerdote. Cada um tinha uma finalidade diferente. Em detalhes eles divergem, é verdade, mas a idéia central é sempre a mesma.

AOL - E os romanos não tiveram culpa alguma?

É muito fácil colocar a culpa nos romanos, já que eles não existem mais. Se os romanos ainda tivessem as trinta legiões daquele tempo, eles não teriam tanta culpa... (risos)... Assumo que Pôncio Pilatos foi culpado por ter sido omisso, mas foram os judeus que exigiram dele a condenação. Não tem discussão. Pilatos foi apenas a causa mais próxima, quase uma causa instrumental.

AOL - Essa afirmação não soa anti-semita?

Claro que não. Anti-semitismo é pecado, porque condena uma raça inteira. O nazismo sim era anti-semita, anti-judaico. Quando se diz que os judeus mataram Cristo, isso é apenas uma constatação histórica - não um ato de racismo.

AOL - Ainda assim, a afirmação de que os judeus são os culpados pela morte de Cristo contraria flagrantemente a doutrina da Igreja Católica Romana.

Mais ou menos. A Igreja Católica Apostólica Romana sempre ensinou o que falo agora, mas, atualmente, existe um ecumenismo hipócrita que está acabando com o catolicismo. Por que você acha que o Papa não condenou ou mesmo comentou o filme ‘A Paixão de Cristo’? Justamente porque, no fundo, ele concorda com a visão de Mel Gibson. João Paulo II sabe que os judeus mataram Cristo. O problema é que as reformas modernistas adotadas depois do Concílio em 1962 destruíram a tradição católica, uma vez que elas vão contra todos os preceitos tradicionais da Santa Igreja. É justamente por isso que estamos vivendo uma crise mundial, todo mundo louco sem saber o que pensar. Tanto que as Igrejas católicas estão se esvaziando e todo mundo está migrando para os templos pentecostais. É tão triste que chega a ser engraçado – tem igrejas evangélicas chamadas “Sopa, Sabor e Salvação” ou “Última Chamada para Cristo”. O Vaticano precisa urgentemente voltar a ser dogmático, ter uma única palavra.

AOL - Os judeus deveriam então pedir desculpas pela morte de Cristo, da mesma forma com que o Vaticano fez em relação ao Holocausto?

Primeiramente, a Igreja não precisaria pedir desculpas de nada. Ela não criou o Holocausto. João Paulo II chegou a pedir desculpas por erros passados, mas foi uma ação errada. A Igreja é santa, está acima de tudo. Sinceramente, bem que eu gostaria de ouvir os judeus aceitarem a sua culpa. Seria muito bom ouvi-los assumirem que mataram Cristo. Mas a minha maior vontade seria vê-los aceitarem Cristo como o verdadeiro Messias. Esse é o único caminho para eles, a conversão.

AOL - O sr. acha que a polêmica levantada pelo filme pode enterrar qualquer tentativa de reconciliação entre judeus e católicos?

A reconciliação nunca existiu, era apenas uma fachada. O ecumenismo da Igreja Católica não reconciliou coisa alguma, só colocou panos quentes na história. Tanto que muitos católicos deixaram de acreditar no Vaticano e passaram para religiões falsas.

AOL - Críticos dizem que no filme de Gibson os judeus da época de Jesus são retratados como sanguinários e vingativos, enquanto as virtudes do amor e da compaixão são atribuídos exclusivamente aos romanos. Até Pôncio Pilatos foi retratado como uma pessoa ingênua. ‘A Paixão de Cristo’ pode alimentar ódio e o preconceito em mentes predispostas ao anti-semitismo?

Não é porque eu digo que os judeus são os culpados pela morte de Cristo que eu tenha simpatia por esta produção de Hollywood. Ele é claramente romântico e explora tiranicamente os sentimentos. Isso pode ser perigoso, é óbvio que as paixões despertadas pelo filme podem ser danosas. Do mesmo que jeito que vai fomentar o amor, o respeito, a compaixão, também vai produzir raiva, ignorância. Mel Gibson não foi atrás da verdade, e sim da sensação. E lembre-se sempre de uma coisa, quem se move por sentimentos não se move por idéias. É justamente por isso que o filme não vai converter ninguém – é como as missas do Padre Marcelo Rossi, produzem apenas emoção e choro. A fé está no cérebro, não no coração. Um cretino pode muito bem fazer uma loucura depois de assistir ao filme. Tem muito racista por aí só esperando uma brecha para aparecer.

AOL – O sr. chegou a ler uma recente declaração do pai de Mel Gibson, seguidor da mesma corrente filosófica tradicionalista, na qual ele questiona o Holocausto?

Este é outro assunto espinhoso. O pai do Mel Gibson disse que não tinha gasolina suficiente para matar seis milhões de judeus na Segunda Guerra Mundial. De um jeito ou de outro, é inaceitável matar um único judeu. Não importa quantos foram, é uma discussão totalmente fora do propósito. O genocídio é condenável. Mas também concordo em até certo ponto com o pai de Mel Gibson, o Holocausto serviu como uma luva para a causa judaica. Com certeza esse número de mortos em Auschwitz é exagerado. Para você ter uma noção histórica, os executores dos campos de concentração eram judeus! Irônico isso, né! E por que será que o Estado de Israel foi criado logo depois da Segunda Guerra Mundial? Não precisa ser muito esperto para perceber que os judeus se fizeram e ainda se fazem de vítimas. Tome como exemplo esse filme – quem está ganhando com toda essa polêmica são os próprios judeus. Eles se beneficiam da polêmica e atraem gente para sua causa. É realmente genial.


    Para citar este texto:
"Quem conta um conto..."
MONTFORT Associação Cultural
http://www.montfort.org.br/bra/veritas/igreja/mel_gibson/
Online, 15/12/2017 às 10:13:10h