ROMA, 25 Oct. 01 (ACI).- La organización inglesa Barnabas
Fund denunció esta semana una serie de ataques perpetrados por grupos musulmanes a las
comunidades cristianas de Nigeria, Indonesia, Pakistán y en las áreas independientes
palestinas, incidentes que se creen estarían ligados con el conflicto en Afganistán.
Minorías cristianas a lo largo del mundo Islámico se
están volviendo blancos de venganzas de extremistas islámicos, hostiles a la guerra
norteamericana en contra del terrorismo, a la que ven como una campaña en contra del
Islam, sostuvieron.
La fundación explicó que muchos extremistas asumen que los
cristianos serán un soporte natural y aliados de occidente, y debido a esto los
consideran legítimos blancos para intimidaciones brutales y violentos actos de
venganza.
Uno de los más recientes y severos incidentes fue la
trágica muerte de más de 100 cristianos nigerianos durante un motín con los musulmanes
en la ciudad de Kano, al norte de dicho país. La tragedia se inició cuando los
musulmanes, en señal de protesta contra Estados Unidos, atacó a la minoría cristiana,
prendiendo fuego a autos e iglesias.
Los diversos temores de las minorías cristianas en
países de mayoría musulmana en referencia a que podrían ser atacados en
represalia a los ataques norteamericanos en Afganistán- fueron horriblemente justificados
el 12 de octubre, día de la revuelta, enfatizó la Barnabas Fund.
En esta línea, la institución calificó de
frágil y vulnerable la situación de estas minorías, ya que son
muchos los musulmanes que se oponen a los ataques en Afganistán, y quienes en nombre del
fundamentalismo islámico identifican y atacan a los cristianos
En Nigeria, la situación no varía. Los cristianos están
bajo ataques en todos partes del país. En la ciudad de Isiolo, dos iglesias fueron
incendiadas el mes pasado; mientras que en las áreas autónomas de Palestina, un
cristiano convertido del islamismo fue acusado de apostasía y apuñalado por un seguidor
de Osama bin Laden el pasado 8 de octubre.
Pakistán La situación en Pakistán es particularmente tensa
debido a la gran minoría cristiana en la ciudad: cinco familias cristianas en Rawalpindi
fueron atacados por revoltosos musulmanes en contra de Estados Unidos; un templo fue
incendiado y el párroco golpeado; y por lo menos ocho cristianos están actualmente
encarcelados por violar la ley del país en contra de la blasfemia, que permite una
condena de cadena perpetua o la muerte.
Según informó el director de noticias de la Voz de
Mártires, Gary Lane , varios líderes pakistaníes han intentado repeler la ley de
blasfemia, pero los radicales musulmanes muchos de ellos seguidores del Talibán
se han puesto en el camino, recurriendo a la violencia, engaños y
extorsión.
En tanto, en Indonesia, la mayor nación musulmana en el
mundo, la violencia religiosa no descansa. Esta semana, al menos ocho personas murieron en
enfrentamientos entre cristianos y el grupo rebelde musulmán Laskar Jihad en la provincia
de Sulawesi, según denunció la policía local. Los musulmanes han declarado una guerra
santa en contra de los cristianos en la única parte del país con una mayoría no
musulmana.
La situación es extremadamente seria y demanda
atención urgente, dijo Sookhdeo, líder cristiano, quien además agregó que
nunca antes la situación ha sido tan precaria para las minorías cristianas en el
mundo islámico. (FIN)