La Razón
La crisis económica y de fieles
ha motivado esta drástica decisión
Corren malos tiempos para los
protestantes en Europa. La pérdida de fieles
y los escasos medios económicos han obligado a numerosos
templos a cerrar sus puertas y ponerse a la venta al
mejor postor. Setenta edificios
de Holanda se ven afectados por la medida cada
año. En Inglaterra,
a pesar de apoyo del Estado,
se han cerrado 1.600 templos en menos de cuatro
décadas, lo que supone un 10 por ciento de los
que existen hoy.
En la Europa que aparentemente
triunfó sobre el catolicismo, de algunos barrios ha
desaparecido hasta el testimonio silencioso de las
piedras. En Suecia, Dinamarca,
Gran Bretaña, Alemania y Holanda, docenas de
templos se han convertido en oficinas bancarias, supermercados, museos
y residencias de estudiantes como consecuencia de la pérdida de fieles
y los escasos medios económicos.
En
Inglaterra y Gales, pese al apoyo del Estado
y la adaptación a los nuevos tiempos,
hay más musulmanes practicantes que anglicanos,
la religión que tiene por cabeza a la Reina.
El celibato voluntario, la ordenación sacerdotal
de mujeres y de homosexuales, la aceptación de los divorciados, entre
otras innovaciones, no han servido para detener la sangría de
fieles... o tal vez sean
la causa de los abandonos.
1.600 templos a la venta
Desde 1969, la
Iglesia de Inglaterra ha puesto a la venta o ha alquilado unos
1.600 templos, el 10 por
ciento de los que posee, y el número aumenta entre 20
y 25 cada año. La oferta es tal
que disponen de una dirección en internet. Las
autoridades eclesiásticas anglicanas exigen
a los compradores o arrendadores que respeten las piezas
artísticas y permitan las visitas a los cementerios
si no se trasladan las tumbas. Los ingresos
financieros se calculan en 25 millones de libras.
De estas ofertas se aprovechan otras religiones para
establecerse en Gran Bretaña o expandirse sin gastar
el tiempo en papeleo administrativo. Es
el caso de dos templos hindúes; el Shri
Sanatan Mandir en Leicester y el Sanatan Deevya
Mandal en Bristol, que ocupan iglesias anglicanas.
Lo mismo les
ha ocurrido a los anglicanos en Estados Unidos. El
templo de Ganesha en Flushing (Nueva York) comenzó en
otra iglesia puesta a la venta.
En Edimburgo,
donde hay muchos templos en venta, un
grupo católico dispone de iglesia gracias a que
se la compró a una congregación protestante. Ésta
pasó de casi 300 fieles a 30 en un período de 40 años.
Otros lugares de Escocia con iglesias en venta,
aunque no tantas como en Edimburgo, son las Highlands y Glasgow. En
otras ocasiones, el nuevo uso de los edificios consiste en
museo, gimnasio o vivienda.
Ya ha
aflorado un negocio de compra-venta de iglesias entre particulares.
En la página www.property.org.uk/unique/ch.html
se pueden ver varias. Algunas ya han sido
convertidas en residencias particulares o en hoteles. La
más cara es una iglesia del siglo XIV y
consagrada entonces a San Andrés, por la que sus
propietarios laicos piden 850.000 libras esterlinas; en el
terreno se incluye el cementerio.
Pese a esto, la reina Isabel sigue ostentando el título de
Defensora de la Fe, que un Papa concedió a su
predecesor Enrique VIII por un folleto que redactó contra el monje
Lutero, antes de que el monarca inglés se convirtiera
en cismático.
En Holanda,
en la última década 623 iglesias
han desaparecido como centro de culto. Las
confesiones afectadas son todas las cristianas, pero
en especial la luterana, la evangélica y la reformista. La
escasez de fondos y la pérdida de fieles ha obligado
a iglesias de Alemania y EE UU a vender sus templos.
Según el periodista Inder Bugarín, es el caso de la iglesia
vieja de Amsterdam, cuyos
orígenes están en el siglo VII. Sólo
140 ancianos asisten a los oficios
dominicales, por lo que han recurrido a cobrar a tres
euros la entrada y a alquilarse como galería de arte
y como sala de fiestas.
Pérdida de fieles
La pérdida de
fieles se apunta como uno de los factores
que han conducido a la unión de los calvinistas,
los luteranos y los protestantes en un solo culto.
Los respectivos sínodos anunciaron la medida a mediados de
diciembre y será efectiva el 1 de mayo.
Mientras tanto,
el islam espera convertirse en la segunda religión del país la próxima
década, por detrás del
catolicismo.
Las confesiones
alemanas necesitan dinero para mantener su burocracia;
sin embargo, éste escasea debido a la disminución de fieles y
al estancamiento económico, factores que repercuten en el
llamado impuesto religioso, una cantidad que
el Estado detrae a los ciudadanos y entrega a la iglesia a la que
pertenece cada uno. Por ello, los clérigos han optado por la venta de
templos.
Comentário:
Espero (em Deus) que o
mesmo ocorra aqui...o quanto antes...
E a notícia ressalta:
El
celibato voluntario, la ordenación sacerdotal de mujeres y de
homosexuales, la aceptación de los divorciados, entre otras
innovaciones, no han servido para detener la sangría de fieles... o
tal vez sean la causa de los abandonos.
O "problema"
para os Ecumênicos Modernistas pós
conciliares será: "com quem vamos nos unir"?...