Asimismo, manifestaron su preocupación “por la existencia de
proyectos de ley que pretenden legalizar el horrendo crimen del aborto”
y piden a los católicos trabajar para difundir el “evangelio de la
familia”.
Mons. Lona aclaró ayer que “el aborto no es una decisión sobre el
‘propio cuerpo’, sino una decisión mortífera sobre el cuerpo de otro ser
humano”, en alusión a las declaraciones de Argibay que sustentó en esto
su apoyo al aborto.
Tras recordar que todavía no ha vencido el plazo para impugnar la
candidatura de Argibay, el Obispo instó a “defender el primero de los
derechos humanos: el derecho a la vida” en esta hora que es “de los
laicos, de los católicos y de todos los hombres y mujeres de buena
voluntad".
Texto completo da
declaração de Mons. Jorge Luis Lona, bispo de San Luis -
Argentina.
Fonte : AICA - Agencia Informativa
Católica Argentina
2 - "EL ABORTO, UNA DECISIÓN MORTÍFERA SOBRE EL CUERPO DE OTRO
Monseñor Jorge Luis Lona, obispo de San Luis, pide que se objete a la
doctora Argibay en la Corte Suprema
San Luis, ENE 8 (AICA): El obispo de San Luis, monseñor Jorge Luis
Lona, señaló que el aborto “es un crimen” y no “una decisión
sobre el ‘propio cuerpo’, sino una decisión mortífera sobre el cuerpo de
otro ser humano”. Por ello se preguntó “cómo puede comprenderse”
la pública opinión de la doctora Carmen Argibay, “favorable al aborto
porque corresponde ‘al derecho de la mujer a decidir sobre su propio
cuerpo”.
“Sólo puede comprenderse -manifestó- como una posición
personal, que interpreta la misión para la cual ha sido propuesta
-integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación- como un mandato
moral para modificar la letra o el sentido de la Constitución nacional,
haciendo posible la legalización del aborto en la Argentina”.
En tal sentido, exhortó a que “los ciudadanos, las organizaciones
no gubernamentales y las asociaciones profesionales, presenten
objeciones a la candidatura” de la doctora a integrar la Suprema
Corte de Justicia.
El siguiente es el texto completo del mensaje de
monseñor Lona, fechado hoy y titulado “No caben dudas sobre la
posición de la Iglesia ante el aborto como ‘derecho de la mujer a
decidir sobre su propio cuerpo’”:
“Hace menos de dos meses -el 15 de noviembre de 2003- los obispos de
la Argentina, reunidos en Asamblea Plenaria, emitieron una importante
declaración sobre la familia, en donde expresaron categóricamente su
preocupación por ‘la existencia de proyectos de ley que pretenden
legalizar el horrendo crimen del aborto’.
“El aborto voluntariamente procurado es un crimen, porque nadie -ni
mujer ni varón- puede tener derecho a darle muerte al niño aun no nacido,
el ser humano más inocente que se pueda imaginar, y tan indefenso que ni
siquiera puede llorar implorando por su vida, como recuerda Juan Pablo
II (Evangelio de la vida, nº 58).
El aborto no es una decisión sobre el ‘propio cuerpo’, sino una
decisión mortífera sobre el cuerpo de otro ser humano. Los avances de la
ciencia moderna han superado cualquier duda al respecto. Desde que en la
concepción se unen el óvulo y el espermatozoide, queda constituido el
patrimonio genético que define la identidad personal del nuevo ser
humano. Nuestra Constitución nacional afirma el derecho del niño a la
vida ‘desde el momento de su concepción’.
“A partir de este fundamento natural y jurídico, ¿cómo puede
comprenderse la opinión públicamente manifestada por la doctora Carmen
Argibay, favorable al aborto porque corresponde al ‘derecho de la mujer
a decidir sobre su propio cuerpo’?
“Sólo puede comprenderse como una posición personal, que interpreta
la misión para la cual ha sido propuesta -integrar la Suprema Corte de
Justicia de la Nación- como un mandato moral para modificar la letra o
el sentido de la Constitución nacional, haciendo posible la legalización
del aborto en la Argentina.
“Es loable que la definición haya sido tan clara y abierta, y la
postura al respecto de los obispos argentinos, en comunión con el Papa
Juan Pablo II, no se ha modificado en lo más mínimo en estos últimos dos
meses: legalizar el aborto significa legalizar un ‘horrendo crimen’.
“Nos hallamos dentro del plazo estipulado para que los ciudadanos,
las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones profesionales
presenten objeciones a la candidatura de la doctora Argibay ante el
Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos.
“Es la hora de los laicos, de los católicos y de todos los hombres y
mujeres de buena voluntad dispuestos a defender el primero de los
derechos humanos: el derecho a la vida”.+