WASHINGTON DC, 29 Jul. 03 (ACI).-
La ferviente convicción católica del Fiscal general de Alabama se
ha convertido en el obstáculo principal para que los demócratas del
Congreso norteamericano aprueben su nominación como juez.
En efecto, la fe de William H. Pryor, convirtió la
semana pasada una audiencia senatorial en un feroz altercado sobre
derechos religiosos y prejuicios, cuando los miembros demócratas del
Comité bloquearon en masa la nominación del jurista para la 11na. Corte de
Apelaciones de los Estados Unidos.
Un reconocido católico que no ha temido calificar
el aborto de “una aberración anticonstitucional”, Pryor fue sometido
durante la Audiencia del senado a una feroz andanada de ataques por
parte de los demócratas miembros del Comité que debe pronunciarse
sobre su aceptación o no como juez en la influyente posición para la que
ha sido nominado por el Presidente Bush.
Tras las presiones demócratas, que acusaban a
Pryor de pretender “imponer sus propias creencias” en la aplicación de
justicia, los republicanos decidieron imponer su mayoría para trasladar la
decisión final al pleno del Senado.
Los demócratas han amenazado con bloquear la
nominación del jurista católico mediante una técnica conocida como “filibuster”,
que implica sucederse en el derecho al uso de la palabra de manera
ininterrumpida para impedir la votación.
El Senador Jeff Sessions, que lideró la defensa de
Pryor, criticó a los demócratas por utilizar como arma contra el jurista
su oposición a toda forma de aborto, incluso en casos de violación e
incesto.
“Déjenme decirles, la doctrina de que el aborto no
es justificable ni en casos de violación o incesto es doctrina católica.
Esa es la posición del Papa y es la posición de la Iglesia Católica”, dijo
Sessions, que es de religión metodista. “¿Están diciendo los demócratas
que si uno cree en esos principios no puede ser un juez federal?”.
Por su parte, el Senador Richard J. Durbin, un
demócrata de Illinois que se confiesa “católico practicante” y
abortista al mismo tiempo, señaló que la referencia al catolicismo de
Pryor “es una nueva línea de ataque de la derecha”, y dijo que “muchos
católicos que se oponen personalmente al aborto no creen que la ley
debería prohibir el aborto en casos extremos”.
Por su parte, el Senador Orrin G. Hatch, un
republicano de Utah que preside el comité, señaló que “me preocupa el
hecho de que estamos llegando a un punto en el que un nominado judicial
con profundas convicciones religiosas esté prohibido de servir como
juez federal”. “Eso simplemente no está bien en este país”, agregó.
Esa misma semana, respondiendo a estos temores, un
grupo de apoyo a la nominación de Pryor publicó un aviso impreso pagado en
el que se ven las puertas de una corte selladas con un cartel que dice
“prohibido para Católicos”.
El texto del anuncio acusa a los senadores
demócratas de atacar a Pryor exclusivamente por sus profundas convicciones
católicas.
En respuesta, la senadora demócrata Dianne
Feinstein, una partidaria del aborto, dijo que el aviso era simplemente
“diabólico”.
El debate en el comité adquirió dimensiones de
combate abierto cuando los 9 demócratas decidieron recurrir a una antigua
y raramente usada técnica de bloqueo del voto al interior del Comité, cosa
que irritó aún más a los republicanos. Finalmente, los 10 republicanos
decidieron imponer su mayoría y mandar la nominación al Senado.
Los nueve demócratas, por su parte, dejaron un
voto de protesta a la votación, así como a la luz verde para que el caso
de Pryor pase al pleno..