Negar la existencia de una "larga
persecución religiosa" en la isla es una "ofensa a la verdad" y a los
mártires víctimas del comunismo, afirma la Unión de Ex-Presos Políticos Cubanos en
respetuoso mensaje a Mons. Carlos Baladrón, Obispo de Guantánamo
NEW JERSEY, Septiembre 2, 2002 - Negar que
haya existido y exista persecución religiosa en Cuba, como lo hizo monseñor Carlos
Jesús Baladrón Valdés, Obispo de Guantánamo-Baracoa, "es una ofensa a la verdad,
a la justicia y a todos los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles en general que
enfrentaron con valor y dignidad el precio de ser cristianos; y que en cierta medida
arrastran las cicatrices personales o heredadas de la represión", afirma la Unión
de Ex-Presos Políticos Cubanos, con sede en New Jersey.
Durante la reciente II Jornada Mundial de la Juventud,
efectuada en Toronto, Canadá, 23 jóvenes católicos cubanos dejaron la delegación de su
país y pidieron asilo político a las autoridades. A dos muchachas que se habían
refugiado en una Iglesia de Toronto, un sacerdote cubano prácticamente las obligó a
reintegrarse a la delegación, según reportó la Agencia Católica de Informaciones.
Al regresar a Cuba, monseñor Baladrón, que es también
presidente de la Comisión de Jóvenes de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba
(COCC), llegó a declarar que los jóvenes asilados alegaron "cosas que no son
ciertas", porque "nosotros no hemos tenido ningna persecución religiosa ni
allá (en Canadá) ni aquí".
La Unión de Ex-Presos Políticos Cubanos, en extensa
misiva firmada por su presidente, Evaristo Sotolongo y sus secretarios, José A.
Gutiérrez-Solana, Aniceto Cuesta y Guillermo Estévez, enumera una serie de hechos que
caracterizan la "larga persecución religiosa" a un "pueblo sometido",
durante más de 40 años, a un implacable régimen comunista.
Los ex-presos políticos concluyen dirigiéndose
respetuosamente al obispo de Guantánamo-Baracoa: "A Vd. le ha tocado ser Pastor.
Como Pastor está llamado a proteger su rebaño, a respetar la opinión de los otros, y no
cuestionar la acción de estos jóvenes, que han sido fieles a su vocación de libertad.
Vd., Señor Obispo, es cara pública de la Iglesia cubana. La Iglesia no puede
desentenderse de su pueblo. La Iglesia tiene que ser consecuente con la verdad, porque su
misión es predicar la Verdad. Que el Señor le permita responder a la pregunta:
¿Qué has hecho con las monedas que te dí?, con un balance favorable".
En despacho desde La Habana, la agencia católica Zenit
difundió un informe de la asociación Ayuda a la Iglesia Necesitada donde afirma que
"nuevos vientos de represión soplan contra la libertad religiosa y la presencia
católica en Cuba"; y que cuatro años y medio después de la visita del Papa,
"la situación ha empeorado notablemente en la isla".